Violinista, activista y pedagoga, desde su debut junto a la Filarmónica de Nueva York, invitada por Zubin Mehta, cuando contaba once años de edad, se ha presentado como solista junto a las más prestigiosas orquestas del mundo, colaborando con renombrados músicos, como Leonard Bernstein y Yo-Yo Ma, entre tantos otros. Tan solo en esta última temporada se ha presentado en el Wigmore Hall, en dos oportunidades en el Carnegie Hall, y junto a orquestas como la Royal Philharmonic, la Boston Symphony, la Sinfónica de la Radio de Fráncfort, la Orquesta de la Gewandhaus de Leipzig, la Hong Kong Sinfonietta y uniéndose a la Festival Strings Lucerne en una gira por Japón, entre muchos otros compromisos. Con un vasto catálogo de multipremiados registros discográficos, su más reciente realización data de marzo de este año: un álbum dedicado a obras de Clara y Robert Schumann realizado junto a la orquesta Festival Strings Lucerne. Nacida en Osaka, comenzó sus estudios de violín a temprana edad bajo la guía de su madre, Setsu Gotō. Comprometida pedagoga, recientemente se incorporó al cuerpo docente de la Juilliard School of Music de Nueva York, además de desempeñarse como titular de la cátedra de violín «Dorothy Richard Starling» del Curtis Institute of Music de Filadelfia y como directora artística del programa de piano y cuerdas del Ravinia Steans Music Institute. En reconocimiento a su trayectoria, ha recibido doctorados honoris causa del Smith College, la Universidad de Yale, la Longy School of Music y la Universidad de Shenandoah; así como el Premio Brandeis de Artes Creativas (2023) otorgado por la Universidad de Brandeis, Massachusetts. Comprometida con el fomento de objetivos humanitarios y educativos, ha fundado diversas organizaciones sin fines de lucro; entre estas se cuenta Midori & Friends, activa desde hace más de tres décadas, que ofrece programas de educación musical accesibles y gratuitos con sede en Nueva York; Music Sharing, con sede en japón, que difunde tanto la música occidental como la música tradicional japonesa entre jóvenes de ese país y de otras zonas de Asia; así como el Programa de Residencias Orquestales (ORP) que da apoyo a orquestas juveniles. En reconocimiento a su labor como artista involucrada en la actividad humanitaria, fue nombrada Embajadora de la Paz de las Naciones Unidas y en 2021 fue distinguida como Artista Honoraria del Kennedy.