Extraordinario intérprete de violonchelo, director de orquesta y compositor, Pau Casals es una de las figuras influyentes de la música del siglo XX. Su reconocimiento internacional reside tanto en su maestría técnica y pedagógica como en su profunda dimensión humanista, habiendo sido una de las voces más destacadas en la defensa de la paz y la dignidad humana a nivel global. Su interpretación de las Seis suites para violonchelo solo de Johann Sebastian Bach es considerada un referente absoluto que transformó la recepción de esta obra en la historia de la música.
A lo largo de su carrera, se presentó en los principales escenarios de Europa y América. Desarrolló una intensa actividad en la música de cámara, destacando su participación en el célebre Trío Cortot-Thibaud-Casals, y colaboró con músicos de la talla de Enrique Granados y Camille Saint-Saëns. Tras su debut en París en 1899, su proyección como solista lo llevó a actuar con las agrupaciones y directores más prestigiosos del mundo. En 1920 fundó la Orquesta Pau Casals en Barcelona y, años más tarde, impulsó el Festival de Prada en Francia (Festival Bach) y los Festivales Casals en Puerto Rico, además de dirigir el estreno de su oratorio El Pessebre y el Himno a las Naciones Unidas en la sede de la ONU.
Nacido en El Vendrell, España, inició su formación musical con su padre para luego trasladarse a la Escuela Municipal de Música de Barcelona, donde estudió violonchelo y composición. Continuó su perfeccionamiento en la Escuela Nacional de Música y Declamación de Madrid bajo la guía de maestros como Jesús de Monasterio, gracias a una beca de la reina regente María Cristina.
Su legado discográfico es uno de los más trascendentales de la historia, destacándose la primera grabación integral de las suites de Bach realizada entre 1936 y 1939. Entre sus numerosas distinciones se encuentran la Medalla de la Paz de las Naciones Unidas (1971) y su histórica nominación al Premio Nobel de la Paz.
Su compromiso para con la libertad marcó sus últimos años de vida, manteniendo un exilio activo en Puerto Rico —tierra de origen de su madre—, donde contribuyó de manera definitiva a la creación del Conservatorio de Música y la Orquesta Sinfónica Nacional, instituciones que aún hoy preservan su herencia artística y docente.